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Henry David Thoreau (1817- 1862), es quizás una de las figuras más atractivas dentro de la literatura norteamericana y quizás un sujeto único dentro de la literatura universal, un tipo venerado y odiado con igual fuerza, un tipo que pudo llevar a la práctica una filosofía radical, la de liberarse de todas las ataduras y convenciones que las instituciones de nuestra sociedad le han impuesto, un tipo que sólo escribió dos libros mientras vivió: “Walden o la vida en los Bosques” y “Una semana en los rios Concord y Merrimack”, pero que se entregó, literalmente, en cuerpo y alma en la búsqueda de su propio y honesto estilo de vida...
Thoreau, paso a paso, fué elaborando un ideario que delataba algo que para él era a todas luces evidente; el estilo de vida y las instituciones de sus congéneres era un boleto asegurado a la desdicha, la violencia y a la ruina del hombre, y por instituciones se refería a la familia, la iglesia, el estado, el dinero, el ahorro, el comercio, la educación universitaria, el sexo e incluso los deportes, ya que todos ellos forzaban al individuo a entregar partes importantes de su preciada libertad. Thoreau fue el apóstol de su misma filosofía, que aunque derivaba del Trasendentalismo de Emerson fué con Thoreau que este se hizo carne y de una manera radical. Fué el ensayo “Desobediencia Civil”, donde el autor expresa su idea de como hay que vivir en estos lares, si bien fué Emerson quien puso el acento en el discurso del disconformismo social, fué Thoreau quien fué más allá y practicó el rechazo activo a cada institución que no le resultase cómoda, si Emerson habló de la importancia de la cercanía con la naturaleza, Thoreau tomó un hacha y se construyó una cabaña en lo profundo del bosque. Sin duda que Thoreau fue un tipo diferente, ya que luego de egresar de Harvard comenzó a trabajar en la fábrica de lápices de papá, haciendo un tan buen trabajo que incluso le ofrecieron ser superintente del rubro , pero el supo reconocer en esa opción una trampa que lo llevaría inexorablemente por un camino sin salida, aquel camino ancho que todos los demás habían tomado, “la de trabajar toda la vida y enfermarse a fuerza de querer guardar algo para cuando ocurra la enfermedad”, así que renunciando a su trabajo remunerado, se dedico a hacer trabajos manuales para sus vecinos y conocidos y en esta labor se dio cuenta, para su inmensa alegría que, con sólo trabajar unas pocas semanas se podría mantener todo un año. Al descubrir esto trató de trabajar lo menos posible. De este modo, Thoreau entendió que no debía convertirse en sirviente de ninguna institución o deseo superfluo, asi que manifestó: “Yo Henry Thoreau no quiero estar en ninguna institución que no hubiese manifestado mi intención de ingresar” y claro no ingresó a ninguna en toda su vida. Este ejercicio de renuncia total le trajo naturales consecuencias, como la de permanecer un par de noches en prisión por negarse a pagar los impuestos para una guerra que EEUU mantenía en el sur contra México, y claro para el buen Henry esas disputas nada tenían que ver con él y su preciado tiempo personal. Así que partió con lo puesto y se construyó una modesta cabaña en los bosques , en un sitio que le prestó su mentor Emerson, fue ahi en en las cercanias de la laguna de Walden donde Henry acomodó su vida mínima y se dedico a tener una agricultura de subsistencia para poder tener una visión auténtica de la vida dandóse a si mismo una pobreza voluntaria. Es acá donde Thoreau puede al fin dedicarse en plenitud a lo que el entiende como vida o sea, a observar con toda parsimonia el paso de las nubes, ver con todo detalle el proceso de crecimiento diario de las hojas, ver el transcurrir de las estaciones, observar los cambios de las luces según discurre el día, y admirar en plenitud a las aves y animales del bosque y es a través de estos aparentemente simples elementos, que Thoreau emite un juicio sobre el estado de la sociedad de su tiempo los cuales aún hoy por su candente actualidad causan controversia. De este modo vale la pena leer ahora a Henry David Thoreau, a través de su obra “Walden o la vida en los Bosques” que hace poco fué reeditado en castellano; es que Thoreau sigue siendo hoy, a más de un siglo de su muerte acaecida en 1862, un tipo distinto e inquietante, en definitiva un provocador y que pese a que su prosa es muy fácil de leer, es su mensaje de cómo trabajar poco y vivir tranquilo y en paz durante el resto de la vida, el que sigue teniendo una fuerza interior explosiva y revolucionaria y que nos carga de ideas que no nos debería dejar dormir tranquilos, al menos durante un par de noches.
Mas sobre Thoreau:
Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Henry_David_Thoreau
Imagen original: http://i69.photobucket.com/albums/i45/FloydAnderson/henry_david_thoreau.jpg
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